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Bienvenidos a Teatro Educativo:

En este blog podrás encontrar todo lo relacionado con el Teatro. Espero grandemente que la información provista en este blog le pueda servir de mucha ayuda. Es importante que recuerden que pueden sentirse en la libertad de emitir comentarios sobre los artículos. Gracias por su visita!!!!

viernes, 19 de marzo de 2010

¿Que es el teatro?

El término teatro procede del griego theatrón, que significa “lugar para contemplar”. El teatro es una rama del arte escénico relacionada con la actuación, donde se representan historias frente a la audiencia. Este arte combina discurso, gestos, sonidos, música y escenografía. Por otra parte, el teatro es también el género literario que comprende las obras concebidas en un escenario y el edificio donde se representan las piezas teatrales.

Los orígenes históricos del teatro aparecen con la evolución
de los rituales relacionados con la caza y con la recolección agrícola,
que desembocaron en ceremonias
dramáticas a través de las cuales se rendía culto a los dioses
y se manifestaban los principios espirituales de la comunidad.

En el Antiguo Egipto (a mediados del segundo milenio antes de Cristo), por ejemplo, solían representarse dramas con la muerte y la resurrección en Osiris. Por esa época comenzaron a utilizarse las máscaras y las dramatizaciones con ellas.
Aunque el teatro se concibe como un todo orgánico e indisoluble, existen tres elementos básicos que pueden distinguirse: el texto (la pieza esencial del teatro occidental), la dirección (la figura del director como artista creativo se consolidó a fines del siglo XIX) y la actuación (el proceso a través del cual el intérprete se pone en la piel de su personaje). La escenografía (los decorados), el vestuario y el maquillaje son otras dimensiones que componen una pieza teatral.

Cabe destacar que quienes escriben obras de teatro son conocidos como dramaturgos, aunque la definición específica del término hace referencia al escritor de dramas o de teatro dramático. Los estudiosos afirman que la dramaturgia es una evolución de la tradición oral antigua.

Las caracteristicas del Teatro

José Carlos Carrillo Martínez


La dramática constituye uno de los principales géneros literarios. Presenta, de manera directa, uno o varios conflictos a través de uno o varios personajes que desarrollan sobre la escena el argumento gracias, fundamentalmente, al diálogo. El teatro o dramática se presenta ante los posibles receptores de dos maneras: mediante la actuación de los actores sobre un escenario delante del público o a través de la lectura de la obra como si se tratase, por ejemplo, de una novela. De todos modos, las obras teatrales están concebidas para ser representadas, y cualquier lectura personal no es más que un ejercicio incompleto, ya que hemos de prescindir de elementos tales como la música, la iluminación, el movimiento de los actores...

Características del género dramático

Así, este género literario cuenta con las siguientes características básicas:

- Los autores dramáticos deben contar una historia en un lapso de tiempo bastante limitado, con lo que no se pueden permitir demoras innecesarias.

- El hilo argumental debe captar la atención del público durante toda la representación. El recurso fundamental para conseguirlo consiste en establecer, cada cierto tiempo, un momento culminante o clímax que vaya encaminando la historia hacia el desenlace.

- El teatro es una mezcla de recursos lingüísticos y espectaculares, o lo que es lo mismo, el texto literario se suma, como un elemento más, a los elementos escénicos pertinentes para conseguir un espectáculo completo.

- Aunque podamos leer una obra de teatro, los personajes que intervienen en ella han sido concebidos por el autor para ser encarnados por actores sobre un escenario.

- La acción se ve determinada por el diálogo y, a través de él, se establece el conflicto central de la obra.

- El autor queda oculto detrás del argumento y los personajes. Si leemos una obra teatral, observaremos que de vez en cuando aparecen indicaciones sobre cómo debe ser el escenario o cómo deben actuar los personajes. Estas instrucciones se denominan acotaciones. Por lo demás, los sentimientos del autor, sus ideas y opiniones se encuentran diluidos en la amalgama de personajes y ambientes que forman una obra de teatro.

A partir de estas características generales, los elementos que otorgan personalidad propia a este género son los siguientes:

Acción

Son todos los acontecimientos que suceden en escena durante la representación relacionados con la actuación y las situaciones que afectan a los personajes. Dicho de otro modo, la acción es el argumento que se desarrolla ante nuestros ojos cuando asistimos a una representación teatral. Este argumento suele estar dividido en actos o partes (también denominados jornadas). La antigua tragedia griega no se dividía en actos, sino en episodios (de dos a seis) separados entre sí por las intervenciones del coro. A partir del teatro romano se generalizó la división en cinco actos, hasta que Lope de Vega (1562-1635) redujo la acción a tres actos, división que llega hasta hoy. Si dentro de un acto se produce un cambio de espacio, entonces se ha producido un cambio de cuadro, con lo que dentro de un acto puede haber distintos cuadros según los espacios que aparezcan. Por otra parte, cada vez que un personaje sale de la escena, o bien cuando se incorpora uno nuevo, se produce una nueva escena. Un acto constará de tantas escenas como entradas y salidas de personajes haya.


Personajes

Son quienes llevan a cabo la acción dramática a través del diálogo. Debido a las limitaciones espacio-temporales de una obra teatral, es difícil que podamos asistir a una caracterización psicológica profunda de todos los personajes, por lo que sólo son analizados con detenimiento los protagonistas. Los personajes se suelen valer de la mímica o los gestos como complemento al discurso. Estas expresiones fisonómicas o gestos suelen obedecer a las acotaciones del autor, aunque en algunas representaciones es el director de escenografía el que dicta los movimientos de los actores, en ocasiones, de manera distinta a las acotaciones. Con la eclosión del teatro durante el Siglo de Oro (XVI-XVII), aparecen una serie de personajes o tipos característicos que representan actitudes o comportamientos ideales, tales como el galán, la dama, el padre o hermano de la dama, el gracioso como contraste al galán, el criado criticón o el soldado presumido y fanfarrón. A partir del Romanticismo no podemos hablar de tipos determinados, sino de personajes que evolucionan ante los ojos del espectador.


Tensión dramática

Es la reacción que se produce en el espectador ante los acontecimientos que están ocurriendo en la obra. Los autores buscan el interés del público mediante la inclusión de momentos culminantes al final de cada acto, lo cual contribuye a que se mantenga la atención hasta el desenlace. La tensión dramática pone en juego recursos como el avance rápido de la acción justo después de la presentación, de modo que se pone inmediatamente en marcha el conflicto; momentos que van retardando el desenlace, con lo que el interés aumenta, y el denominado anticlímax, cuando el conflicto que presenta la acción llega a un desenlace inesperado o no previsto.


Tiempo

No es fácil el tratamiento del tiempo en una obra dramática, ya que ésta se desarrolla ante los ojos del espectador y las posibilidades que ofrece una novela, por ejemplo, son prácticamente infinitas en comparación con una obra teatral. Hemos de tener en cuenta que, por un lado, está el tiempo de la representación, es decir, lo que dura la obra teatral (dos o tres horas, habitualmente). En ese tiempo se debe desarrollar una acción determinada, que puede durar lo mismo que la representación, o más, con lo que los personajes deberán hacer referencia al tiempo que transcurre (prolepsis), denominado tiempo aludido. Así, hemos de diferenciar entre tiempo de la representación, tiempo de la acción y tiempo aludido.

Como hemos dicho arriba, las obras se suelen dividir en actos o jornadas. Normalmente, si se produce algún salto temporal, éste estará situado entre dos actos, y serán los personajes los encargados de informar, mediante sus palabras, del tiempo que ha transcurrido con respecto al acto anterior. Aristóteles, en el siglo IV a. C., estableció en su Poética unas sencillas técnicas que ayudaban a evitar los saltos espaciotemporales: se trata de la regla de las tres unidades, según la cual la acción de una obra dramática sólo se podrá desarrollar en un día (unidad de tiempo), en un único espacio (unidad de lugar) y con un solo hilo argumental, sin acciones secundarias (unidad de acción). Lope de Vega rompe con estas reglas tan estrictas y el teatro del Romanticismo (XIX), siguiendo las directrices de Lope en su Arte nuevo de hacer comedias, consagrará la ruptura definitiva con la Poética de Aristóteles.


Diálogo

Las conversaciones que los personajes mantienen entre sí hacen que la acción avance. Estas conversaciones se pueden producir entre dos o más personajes. En algún momento, un personaje, apartándose del resto o desviando su mirada, puede hacer un comentario en voz alta, destinado al público, que no es oído por el resto de personajes. Este recurso se denomina aparte. Mediante los apartes los personajes realizan reflexiones en voz alta, hacen comentarios malintencionados o declaran un pensamiento que puede ser de utilidad para el desarrollo de la acción. La finalidad de los apartes es la de informar al público. Por otra parte, uno de los recursos más característicos del teatro es el monólogo: discurso que un personaje, normalmente solo sobre el escenario, pronuncia para sí mismo a modo de pensamiento o reflexión, aunque en realidad el receptor último es el público. Suele tener un carácter lírico y reflexivo y una extensión considerable. El monólogo más famoso de nuestra literatura es el que pronuncia Segismundo en La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681). Hoy en día el término monólogo se ha puesto de moda gracias a las intervenciones que ciertos humoristas realizan sobre un escenario ante el público. Se trata de un recurso teatral desgajado del contexto de una obra dramática, que demuestra el gran rendimiento que puede ofrecer como reflexión o información a los espectadores. Por último, en el teatro clásico grecolatino solía aparecer un coro que, en ciertos momentos de la representación, era tomado por la voz de la conciencia del personaje, el narrador o una comunidad de personas. Este personaje colectivo solía poner el punto final a cada uno de los episodios en los que estaban divididas las obras dramáticas.


Acotación

Se trata de aclaraciones que el autor de la obra teatral realiza sobre cómo debe ser el decorado, cómo se tienen que mover los personajes, qué gestos deben hacer... Son orientaciones que intentan clarificar la comprensión de la obra, por lo cual, aunque aparezcan ante nuestros ojos cuando leemos una obra dramática (normalmente entre paréntesis o con letra cursiva), no pueden ser pronunciadas durante una representación.

Elementos caracterizadores

Para que el argumento de una obra sea creíble, los directores teatrales suelen recurrir a recursos auxiliares que contribuyan al espectáculo: un vestuario acorde con la época en la que se sitúa la obra, música de fondo o de acompañamiento (con la misma finalidad que la banda sonora de una película), iluminación adecuada a cada momento y una escenografía adaptada a la obra en cuestión, que suele estar al cargo del director de escena. En el teatro medieval estos recursos eran casi inexistentes, con lo que los espectadores debían utilizar más su imaginación para la contemplación de una obra teatral. Durante el Siglo de Oro, con la representación en corrales de comedias, los autores se debían valer de dos o tres puertas al fondo del escenario y un primer piso con ventanas y un balcón. Poco a poco el teatro se fue desarrollando y fue precisamente Calderón de la Barca quien más contribuyó al desarrollo de los efectos más o menos especiales y de la escenografía. Hoy en día la representación depende, en cuanto a su escenografía, del director de escena, que puede concebir un escenario minimalista, es decir, con los mínimos recursos, o bien una representación clásica, esto es, lo más realista posible.
Breve historia del teatro


El lugar de la representación

El teatro clásico griego (siglos VI y V a. C.) tiene como primer marco de representación cualquier lugar cercano al altar de Dionisos, dios del vino y de la fecundidad. Eran las fiestas dionisíacas o bacanales, en las cuales los hombres se cubrían con pieles de macho cabrío y cantaban y bailaban. Los cantos eran dirigidos por el corifeo. Pronto, y ante el éxito que estas manifestaciones literarias y religiosas estaban tomando, se comienzan a construir los primeros edificios destinados exclusivamente al teatro: se trataba de estructuras de piedra semicirculares asentadas sobre la falda de una colina. El lugar de la representación se encontraba en la parte inferior de la construcción. La orkestra estaba destinada a los danzantes y tenía una forma circular interrumpida por la skene, con forma de rectángulo alargado. El escenario, normalmente de madera, se elevaba tres o cuatro metros sobre la orkestra. Para lograr algunos efectos especiales, se utilizaban ganchos, poleas y plataformas.









En el teatro romano (siglos I a. C – I d. C.) se produce la ampliación del escenario a costa de la orquesta, que pierde importancia, y se mejoran los aspectos técnicos referentes a la visibilidad y a la acústica, aunque la estructura del teatro continúa siendo prácticamente la misma, con la única diferencia de que ya no se aprovechan las laderas de las colinas, sino que los teatros son edificios exentos. Tras la decadencia de Roma sobrevienen varios siglos de inactividad teatral y decadencia.
Poco a poco, gracias al impulso de la liturgia católica, el teatro reaparece como conmemoración divina en los altares de las iglesias. Se trataba de representaciones muy sencillas, sin ningún tipo de escenografía, en las cuales eran los propios oficiantes, o los monaguillos, los que representaban pasajes de la Biblia relacionados con festividades religiosas (principalmente Navidad y Semana Santa). Tal éxito obtuvieron estas sencillas representaciones que, a partir del siglo XIV, pasaron a las calles, donde seglares realizaban pequeñas representaciones sobre tablados portátiles, la mayor parte de las veces carros de madera. Los artificios técnicos eran casi inexistentes, aunque poco a poco se fueron perfeccionando.

El Renacimiento italiano redescubre a los grandes autores clásicos grecolatinos: Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Menandro, Séneca, Plauto, Terencio... además del manuscrito de Vitruvio titulado De architectura, en el que su autor describe con detalle la arquitectura teatral. El arte teatral se vuelve a desarrollar, y en las representaciones se incorporan decoraciones pintadas, además de una pared al fondo del escenario con puertas y ventanas, que servían como tales o como árboles o montañas, según las necesidades de la obra en cuestión. En España aparecen los corrales de comedias, patios de vecinos en los que, de manera más o menos habitual, se realizaban representaciones. De pie o sentados, delante del escenario, se encontraban los hombres pertenecientes al pueblo llano. En las galerías laterales se situaban los espectadores de más categoría social, sentados. Frente al escenario, en el primer piso de la galería, se encontraba la cazuela, ocupada por las mujeres, y en el segundo piso, la tertulia, donde se situaban los religiosos y los hombres de letras.





Poco a poco se fueron perfeccionando los aspectos escenográficos. En el siglo XVIII el teatro posbarroco se mostraba espectacular en cuando a efectos y decorados, aunque vacío de contenidos. Durante la primera mitad del siglo XX se producen las innovaciones técnicas más importantes, con la incorporación definitiva de los efectos de luces y el perfeccionamiento del sonido.

El espectáculo

Ya en Egipto, en el año 3000 a. C., se representaba el nacimiento del monarca y su coronación, con claras implicaciones simbólico-religiosas. Grecia y su teatro fueron el detonante del gran desarrollo que posteriormente alcanzaría. Nació asociado al culto de Dionisos (Baco en la mitología latina) y tenía una finalidad laudatoria y formativa. Se trataba de una mezcla de danza, canto y recitación protagonizada por pocos personajes sobre la escena, acompañados por un coro. Los actores llevaban máscaras para amplificar la voz y coturnos, una especie de zapatos con grandes suelas para permitir que los espectadores más alejados pudieran asistir con comodidad a la representación.

Géneros

Dentro de este teatro, los tres géneros mayores eran:

- La tragedia: protagonizada por personajes de alta categoría social que se ven arrastrados por la fatalidad a graves conflictos entre sí, a través de un lenguaje esmerado y cuidado. La tragedia griega se caracteriza por el horror, la desgracia y la muerte. El protagonista suele ser el héroe, que actúa con el decoro suficiente de acuerdo a las normas establecidas. Suele representar un ideal de comportamiento humano. Contra este héroe se encuentra el antagonista, que puede ser un solo hombre o un conjunto de circunstancias contrarias a la voluntad del protagonista. El conflicto suele desembocar en la catástrofe, en la fatalidad. Las obras están regidas por las tres unidades (acción, lugar y tiempo). Los espectadores, ante la contemplación de una tragedia, se solidarizan y sufren con el protagonista, con lo que llegan a la catarsis (liberación).

- El drama satírico o tragicomedia: suele tratar un tema legendario, aunque con efectos cómicos protagonizados, fundamentalmente, por el coro. Los dioses no intervienen en la vida de los hombres y puede haber más de una acción al mismo tiempo. Se encuentra a medio camino entre la tragedia y la comedia: no se evitan las situaciones cómicas, pero tampoco el desenlace trágico.

- La comedia: se basa en la ridiculización y denuncia desenfadada de costumbres y problemas cotidianos. Los protagonistas suelen ser personas normales que sufren en escena, aunque siempre desde un punto de vista cómico. Se busca la risa, por lo que el desenlace es feliz, desenfadado y alegre, sin olvidar la ironía.
Subgéneros dramáticos

- Auto sacramental: obras de tema religioso que cuentan con un solo acto en verso. Los personajes son alegóricos (la Muerte, el Pobre, el Rico, la Hermosura, el Mundo...). Este género vive su apogeo durante el siglo XVII, gracias, sobre todo, a Calderón de la Barca. Se solían representar durante el día del Corpus.

- Sainete: pieza corta (uno o dos actos) de carácter cómico y costumbrista, que puede estar escrita en verso o prosa. El principal cultivador de sainetes es Ramón de la Cruz.

- Paso: obra breve con finalidad cómica concebida para ser representada en los entreactos de las obras mayores. Su creador fue Lope de Rueda (s. XIV).

- Entremés: breve pieza teatral que se representaba en los entreactos de las obras mayores. Tiene un carácter cómico y representa un ambiente popular. La acción y los personajes del entremés suelen ser más complejos que en el paso, de mayor simplicidad técnica. Uno de los mejores autores de entremeses es Miguel de Cervantes (1547-1616).

- Farsa: obra cómica, breve, y sin otra finalidad que la de hacer reír. Suele tener un marcado carácter satírico y se caracteriza por la exageración de las situaciones.

- Melodrama: suele presentar situaciones graves y serias en las que los personajes buenos sufren despiadadamente a manos de los malos. Se caracteriza por el sentimentalismo exagerado.

jueves, 18 de marzo de 2010

El teatro como un medio educativo


por: Franchesca Carbajal Zucchetti

El uso del teatro como herramienta para la enseñanza no es una idea nueva. Históricamente el teatro ha sido reconocido como un medio educativo. Si estudiáramos la historia, siglo por siglo, nación tras nación, cultura tras cultura, encontraríamos ejemplos de las distintas maneras en las que el teatro ha sido utilizado para educar, informar, inspirar, y entretener. Sin embargo, la diferencia es que hoy día se han encontrado otras aplicaciones que satisfacen la búsqueda de alternativas para formar integralmente al ser humano.

Desde 1965, los expertos ingleses, pioneros del teatro como medio educativo, han desarrollado técnicas muy efectivas. Se ha demostrado que, además de estimular el desarrollo del intelecto, también se cultiva la inteligencia emocional y la creatividad. Además, las técnicas dramáticas provocan la participación activa del niño de tal manera que el aprendizaje se vuelve más encantador y divertido.

La dramatización en la educación no busca formar actores profesionales ni producir obras de teatro; en otras palabras, el drama es un medio y no un fin. El objetivo del profesor que utiliza el teatro es invocar al estudiante a que aprenda y descubra el camino hacia el conocimiento de sí mismo y del mundo.

El teatro en el salón de clases es una herramienta para explorar cualquier materia del currículum, desde un idioma, hasta matemáticas, historia o ciencias sociales. En las materias humanísticas es muy común que se apliquen técnicas de dramatización más que en otras áreas. El maestro puede lograr que cobre vida cualquier hecho sacado de las páginas de la historia: la construcción de una cabaña, la vida de un antiguo romano, las experiencias de un explorador; en fin, hay infinitas posibilidades, pero el punto principal es que el alumno entienda profundamente la materia o el tema.

Se puede crear una improvisación relacionada con un tema en particular. Además de que a los niños les encanta improvisar, los ejercicios permiten que el maestro evalúe el aprendizaje, pues en la mayoría de los casos los alumnos no pueden cumplir con la meta de la improvisación si no tienen la información necesaria, ya que es con base en lo que ellos aprenden en clase, que se desarrolla el ejercicio.

Para actuar en el salón se necesita un “escenario”. Sin tener que alterar demasiado el lugar, el maestro, con ayuda de los niños, remueve los asientos. Éstos son llevados a un extremo del salón, quedando el centro del mismo como el “escenario” en el cual los actores podrán moverse libremente.

Para iniciar la lección, los niños generalmente se sientan en círculo. El maestro da las instrucciones organiza al grupo y luego los niños se ponen de pie, listos para empezar con las aventuras creadas con su imaginación, creatividad e inteligencia. Veamos un ejercicio aplicado por Paulina Furness, profesora ame-ricana experta en el teatro didáctico. Este ejercicio, llamado Hagamos un viaje, es práctico para estudiar ciencias sociales y geografía. El grupo es conducido por el guía a través de un lugar interesante. El profesor escoge a un alumno que quiera ser un guía de turistas. A veces, es bueno escoger a algún alumno que haya viajado con su familia al extranjero u otro lugar en el interior de la República. La señora Furness dice que en una de sus clases, una niña de diez años hizo una escena muy interesante. Formó un grupo de turistas con seis compañeros y los condujo a una visita imaginaria por una zona arqueológica que había visitado con sus padres y le había gustado. Durante la visita, los niños le hicieron preguntas que ella contestó lo mejor que pudo. Después del viaje de diez minutos, el maestro y el grupo contaron sus experiencias y ofrecieron información adicional. La niña pudo compartir su aprendizaje de una visita turística con todos sus compañeros.

En otra ocasión, la profesora Furness aplicó este ejercicio a un grupo de sexto año que estaba estudiando los países de Europa. Ella escogió una escena de un pastor suizo, en temporada de invierno. El objetivo del ejercicio era que el grupo comprendiera el concepto de las viviendas de uso múltiple que existen en Suiza. El pastor rentó su cabaña a un grupo de esquiadores. Los niños escogieron a un director, el cual se encargó de escoger el reparto. Trabajaron en equipo y compartieron sus ideas. Mientras se ponían de acuerdo, el profesor anotaba todas las ideas en tarjetas. Una vez terminada la creación de la improvisación en equipo, todos empezaron a trabajar. Estaban tan entusiasmados que utilizaban las horas del receso para ensayar. También se pusieron de acuerdo para disfrazarse y utilizar algunos elementos de utilería. Narra la señora Furness que la lección fue encantadora y efectiva ya que los niños aprendieron, disfrutaron y trabajaron como un gran equipo.

Los expertos en técnicas dramáticas educativas recomiendan que en ocasiones se permita a los alumnos investigar sus personajes, con el fin de que traigan vestuario y preparen sus parlamentos. Hay veces que los mismos profesores llevan vestidos y objetos relacionados con la materia por estudiar y que pueden ser utilizados el mismo día que se hace la actividad.

Los ejemplos anteriores son algunos de los múltiples ejercicios que se pueden utilizar en la enseñanza. Además de que existen algunos ya estructurados, se pueden crear muchos otros diseñados por el profesor de acuerdo con las necesidades y con la naturaleza del grupo. En ocasiones, el profesor puede participar en clase, como personaje.

El teatro en la educación es un campo que aún hay que explorar. Es una herramienta muy efectiva, sobre todo para despertar la chispa y el gozo por aprender en los estudiantes. La razón por la cual es tan aceptada es que aprovecha la naturaleza lúdica del ser humano. Aprender a través del teatro es simplemente recordar lo que dijo Shakespeare.... La vida es un escenario y todos somos actores.

Frases Celebres del teatro !!!

"El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma"
Arthur Miller (1915-2005) Dramaturgo estadounidense


"Quienquiera que condene el teatro es un enemigo de su país"
Voltaire, gran teórico teatral Francés


"La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... Antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos"

Charles Chaplin


"En una pequeña o gran ciudad o pueblo, un gran teatro es el signo visible de cultura"

Sir Laurence Olivier

"El teatro es el arte del aqui y el ahora, es la conciencia del pueblo hacia el futuro y no una pasiva visión nostálgica del pasado"

Anónimo

miércoles, 17 de marzo de 2010

El teatro educativo alcanza éxito resonante en Broward


Theater in USACASTO OCANDO | El Nuevo Herald

Sobre un fondo negro con luces ultravioletas y un decorado de colores fosforescentes, los titiriteros del grupo canadiense Mermaid Theatre de Nueva Escocia escenificaron este fin de semana, ante una nutrida audiencia de alumnos de preescolar del condado Broward, la sencilla pero simbólica historia de un gusano de seda ''muy hambriento'' que sacia su apetito degustando llamativas frutas.

La obra teatral es una de las más innovadoras y efectivas herramientas que está utilizando el sistema de escuelas públicas de Broward para promover las habilidades de lectura y matemáticas entre los pequeños estudiantes del condado, con resultados hasta ahora positivos.


A través de un acuerdo entre el distrito escolar y el Centro para las Artes Escénicas de Broward, más de 1.5 millones de estudiantes de escuelas públicas y privadas, y también aquellos que reciben educación en la casa, se han beneficiado del programa Enriquecimiento Estudiantil en las Artes (SEAS), considerado un modelo a nivel nacional para inducir las artes en la educación.

''Para nosotros el programa de artes es un patrón de enorme ayuda para educar a los niños, muy distinto del viejo modelo de enseñanza repetitiva'', dijo Zuleima Echeverría, una maestra de prekinder en el Early Chilhood Learning Center en Pembroke Pines que asiste regularmente a las obras de teatro educativas.

Echeverría, cuyos niños a su cargo han participado en el programa durante todo un año, asegura que luego que regresan de la experiencia al salón de clases, los pequeños ``están más atentos, más estimulados y más curiosos por aprender''.

''El teatro sin duda mejora las habilidades de lectura'', dijo Frank Till, el superintendente de las escuelas públicas de Broward, el principal patrocinador del programa, y la experiencia también permite acercar a las artes escénicas ''a estudiantes que nunca tienen la oportunidad de ir a un teatro en sus vidas'', agregó.

Cuando el programa se inició en 1991, dirigido a estudiantes desde prekinder hasta octavo grado, unos pocos miles asistían a los espectáculos. En la actualidad, cerca de 200,000 pequeños presencian los puestas en escena ofrecidas por grupos teatrales locales y por agrupaciones internacionales, como en el caso de Mermaid Nova Scotia, indicó Till

''El programa SEAS se ha convertido en parte fundamental de la misión e identidad del Centro para las Artes Escénicas de Broward desde hace 20 años'', dijo Mark Nerenhausen, el presidente del centro y uno de los principales entusiastas del programa de educación en las artes.

Nerenhausen detalló que además de obras infantiles, el centro también ofrece clases de formación acreditadas para maestros del distrito escolar y de otros centros académicos como las Universidades de Miami, Nova Southeastern y la Internacional de la Florida (FIU).

El costo es asumido con fondos suministrados por el sistema de escuelas públicas, y una serie de donantes privados que apoyan la programación educativa del centro.

El impacto de la experiencia teatral en el rendimiento escolar de los niños ha sido comprobado mediante un estudio que llevaron a cabo expertos de la Universidad Nova Southeastern, indicó Nerenhausen.

''Hay un impacto significativo en las habilidades de leer y escribir debido a que las escuelas también intervienen en la selección y elaboración de las obras teatrales, a fin de que se adapten a las metas escolares'', precisó el director del centro teatral de Broward.

Por ejemplo, en un programa iniciado en 2004 conocido como ''Lecturas Residenciales'', un equipo de trabajo comenzó a elaborar adaptaciones dramáticas de las lecturas incluidas en el currículo de estudio, combinadas con actividades antes y después de las obras, y guías de estudio para reforzar los conocimientos.

En este programa, el estudiante recibe un paquete de libros para comenzar una pequeña biblioteca hogareña, admisiones gratis a las representaciones de las obras con sus padres o niñeras, transporte gratis y materiales para actividades.

Hasta ahora se han dramatizado clásicos literarios como Pinocho, Romeo y Julieta, Blanca Nieve y los Siete Enanitos y La Bella Durmiente, a la par que obras como Había una vez en la Florida, Charlotte's Web, y El Conejo de Pana, además de un musical bilingüe sobre la historia de Estados Unidos, titulado America! We The People, que será presentado próximamente.

''Desde que participa en las obras teatrales, mi hija tiene un mayor interés en leer más, y tiene más capacidad para concentrarse'', indicó Blake Starr, la madre de Aimee, de 5 años, que ayer el viernes la llevó a ver la presentación de la historia del Muy hambriento gusano de seda, a cargo de la troupe canadiense.

''Mi hija ha aprendido más palabras en inglés, y ha desarrollado su habilidad de contar cosas'', acotó Tatiana Bogopolsky, cuya hija Elizabeth, de 4 años y medio, habla mejor ruso que inglés.

Nerenhausen añadió que el interés del plan educativo busca ofrecer una experiencia de diversidad cultural y étnica en un condado con una amplia variedad de razas, nacionalidades y lenguas.

Además de ofrecer obras en inglés, español, creole y portugués (por la gran comunidad brasileña que reside en Broward), también hay una oportunidad para crear una ''conexión entre el centro, las escuelas públicas y la comunidad internacional'', destacó Nerenhausen.